George William Joy – Cordelia comforting her father, King Lear, in prison
Ubicación: Leeds Museums and Galleries (Leeds Museums and Galleries, Leeds City Council), Leeds.
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La joven, vestida con un atuendo más elaborado, aunque igualmente sucio y deshecho, inclina su cabeza para ofrecer consuelo al anciano. Su mano descansa sobre su frente, gesto de ternura y compasión que contrasta con la crudeza del entorno. Su expresión es de profunda tristeza y preocupación; los ojos sugieren una empatía intensa hacia el dolor del hombre.
El espacio circundante está definido por muros de piedra tosca, iluminados tenuemente. Se aprecia un candado oxidado en uno de los muros, reforzando la idea de encierro y privación de libertad. En el suelo, dispersos, se encuentran objetos metálicos que parecen fragmentos de armadura o herramientas, añadiendo una nota de desolación y pérdida.
La paleta cromática es dominada por tonos terrosos: ocres, marrones y dorados apagados, que contribuyen a la atmósfera sombría y opresiva. El uso del claroscuro acentúa el dramatismo de la escena, resaltando las figuras principales y sumiendo el fondo en una penumbra misteriosa.
Subyacentemente, la pintura explora temas universales como la fragilidad humana, el arrepentimiento, la lealtad filial y la redención a través del consuelo. La relación entre los dos personajes sugiere una historia de conflicto previo, ahora atenuada por la adversidad compartida. El hombre, presumiblemente un rey despojado de su poder y dignidad, encuentra refugio en el afecto de la joven, quien representa la esperanza y la compasión en medio del sufrimiento. La escena evoca una sensación de desesperación contenida, pero también de una conexión profunda que trasciende las circunstancias. La disposición de los cuerpos, con la joven ofreciendo apoyo físico y emocional al anciano, sugiere un reequilibrio de poder y una inversión de roles tradicionales.