Giuseppe Canella – Place Haute Old Tower in Rouen
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El primer plano está ocupado por una multitud variopinta: hombres, mujeres y niños se mezclan en un movimiento constante. Se distinguen figuras dedicadas al comercio – posiblemente vendedores ambulantes o comerciantes locales – junto a carros tirados por caballos y animales de carga. La disposición de las personas sugiere una escena de intercambio económico y social activo. La luz tenue y la atmósfera ligeramente brumosa contribuyen a una sensación de realismo, como si el espectador estuviera presente en ese momento específico.
El artista ha prestado especial atención al detalle en los edificios de entramado de madera que flanquean la plaza. La complejidad de sus estructuras, con sus vigas expuestas y ventanas irregulares, revela un cuidado meticuloso por la representación de la arquitectura vernácula. Estos edificios, a su vez, sirven como telón de fondo para las actividades humanas que se desarrollan en el espacio público.
Subtextualmente, la pintura parece explorar la relación entre lo sagrado y lo profano, lo eterno y lo efímero. La monumentalidad de las torres catedralicias simboliza la fe religiosa y la tradición, mientras que la actividad comercial y social del mercado representa la vida cotidiana y los intereses mundanos. La yuxtaposición de estos elementos sugiere una reflexión sobre el lugar de la religión en la sociedad moderna, así como sobre la tensión entre lo espiritual y lo material.
Además, se puede interpretar la obra como un comentario sobre el progreso y el cambio social. La presencia de caballos y carros junto a personas vestidas con ropas tradicionales indica una transición hacia una era más industrializada, aunque los valores y las costumbres del pasado aún persisten. La pintura captura así un momento crucial en la historia europea, donde lo antiguo y lo nuevo coexisten en un espacio urbano dinámico y complejo. La composición general transmite una sensación de vitalidad y movimiento, invitando al espectador a sumergirse en el ambiente vibrante de esta ciudad del siglo XIX.