Boris Grigoriev – View of a Moroccan street
Ubicación: Private Collection
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La arquitectura es anónima, caracterizada por volúmenes cúbicos irregulares y una ausencia casi total de detalles decorativos. Las ventanas son pequeñas y escasas, como si se tratara de mirillas que observan desde el interior. El cielo, visible en un espacio limitado entre los edificios, presenta una tonalidad azul intensa, contrastando con la calidez general del conjunto.
En primer plano, una figura vestida con ropas tradicionales, posiblemente un mendigo o un anciano, se encuentra sentada, mirando hacia abajo. Su presencia introduce un elemento humano a la escena, pero su postura y expresión sugieren soledad y resignación. Más allá de él, en el centro del cuadro, se distinguen algunas figuras humanas, aunque son representadas de forma esquemática y carecen de individualidad. Parecen estar absortas en sus propias actividades, ajenas al espectador.
La pincelada es expresiva y vigorosa, con trazos gruesos que acentúan la textura de las superficies y contribuyen a crear una atmósfera densa y opresiva. La luz no se distribuye uniformemente; más bien, parece filtrarse entre los edificios, creando zonas de sombra profunda y resaltando ciertos volúmenes.
Subyacentemente, esta pintura evoca una sensación de aislamiento y desorientación. El laberinto urbano simboliza la complejidad de la vida humana y la dificultad para encontrar un camino claro. La figura solitaria en primer plano puede interpretarse como una metáfora de la condición humana: vulnerable, expuesta a las inclemencias del destino y a menudo olvidada por el resto de la sociedad. La ausencia casi total de elementos que sugieran prosperidad o alegría refuerza esta impresión general de melancolía y desasosiego. La escena no es simplemente una representación de un lugar físico; más bien, parece ser una exploración visual de temas universales como la soledad, la alienación y la búsqueda de sentido en un mundo complejo e incomprensible.