Henry Ossawa Tanner – The Raisng Of Lazarus
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
A su alrededor, un grupo heterogéneo de personajes reacciona a este evento milagroso. Sus expresiones varían desde la sorpresa y el asombro hasta la devoción y la incredulidad. Se distinguen rostros ancianos con barbas largas, mujeres con gestos de súplica, y una multitud que observa con expectación. La diversidad en las vestimentas sugiere un contexto social amplio, posiblemente representando a diferentes clases o etnias de la época.
El hombre que realiza el acto de resurrección se presenta como una figura imponente, vestido con ropas sencillas pero dignas. Sus manos extendidas parecen canalizar una fuerza divina, y su rostro refleja una concentración intensa. La postura de sus acompañantes, inclinados hacia adelante en señal de reverencia o anticipación, refuerza la solemnidad del momento.
La paleta cromática es dominada por tonos terrosos y oscuros – marrones, ocres y verdes apagados – que contribuyen a crear una atmósfera de misterio y gravedad. La luz, aunque focalizada en el cuerpo resucitado, no es uniforme; se filtra entre las figuras, creando sombras que acentúan la profundidad espacial y añaden dramatismo a la escena.
Más allá de la representación literal del milagro, la pintura parece explorar temas más profundos relacionados con la fe, la esperanza y la redención. La resurrección simboliza el triunfo sobre la muerte y la promesa de una vida eterna. Las reacciones de los espectadores sugieren la complejidad de la experiencia humana ante lo divino: la duda, la admiración, la necesidad de creer. La composición, con su énfasis en la luz y la sombra, invita a la reflexión sobre la naturaleza del bien y el mal, la vida y la muerte. Se intuye una carga emocional intensa, un momento crucial que trasciende lo meramente narrativo para adentrarse en el ámbito de la experiencia espiritual.