Hermitage ~ part 10 – Rembrandt, Harmenszoon van Rijn - Death of the Virgin Mary
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El artista ha distribuido a los presentes en varios planos. En primer término, se distinguen figuras más cercanas al espectador, con expresiones de dolor y consternación que varían desde la desesperación hasta una resignada aceptación. Entre ellos, un hombre mayor, posiblemente un anciano o figura paterna, parece sostener un libro abierto, quizás un texto sagrado que ofrece consuelo en el momento de la pérdida. A su lado, una mujer joven, con el rostro descompuesto por el llanto, se inclina sobre el lecho.
En segundo plano, otros personajes observan la escena desde una distancia mayor, algunos con semblantes más serenos, como si estuvieran intentando procesar la magnitud del evento. La disposición de estos individuos sugiere una jerarquía social y emocional dentro del grupo.
Sobre el lecho, en un espacio delimitado por una estructura arquitectónica que recuerda a un dosel o altar, se vislumbra una figura angelical descendiendo desde lo alto. Esta presencia sobrenatural introduce una dimensión espiritual a la escena, sugiriendo la transición de la vida terrenal a la eternidad. La representación de los ángeles es difusa y etérea, realizada con trazos rápidos y expresivos que evocan movimiento y trascendencia.
El uso del claroscuro no solo sirve para resaltar las figuras principales, sino también para crear una sensación de profundidad y misterio. Las zonas oscurecidas sugieren la presencia de un mundo más allá de lo visible, donde reside el destino final de la difunta. La técnica de grabado, con sus líneas finas y precisas, contribuye a la intensidad emocional de la obra, transmitiendo una profunda sensación de dolor, pérdida y fe.
Subtextualmente, la escena parece explorar temas universales como la mortalidad, el duelo, la compasión y la esperanza en la vida después de la muerte. La presencia del libro sugiere la importancia de la fe y la tradición como fuentes de consuelo ante la adversidad. La composición, con su mezcla de figuras humanas y angelicales, invita a una reflexión sobre la relación entre lo terrenal y lo divino, y sobre el significado último de la existencia humana. El gesto de algunos personajes, como el que sostiene el libro o la mujer que llora, transmite un sentido de intimidad y vulnerabilidad que conecta al espectador con la experiencia del dolor humano.