Hermitage ~ part 10 – Premazzi, Luigi - Mansion of Baron AL Stieglitz. Golden Living
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La paleta cromática se concentra en tonos dorados y ocres, acentuados por el contraste profundo de las cortinas oscuras que velan parcialmente los ventanales. Esta restricción tonal intensifica la sensación de calidez y lujo, creando un ambiente íntimo a pesar del tamaño considerable del salón. La luz, proveniente tanto de esa abertura como de los numerosos candelabros, se refleja en las superficies doradas, multiplicando su brillo y contribuyendo a una atmósfera casi irreal.
El mobiliario es igualmente ostentoso: una mesa central ricamente decorada sirve como punto focal, rodeada por sillas con tapicería elaborada. En el primer plano, un aparador adornado con espejos y candelabros refuerza la impresión de abundancia y refinamiento. La presencia de una escultura sobre dicho mueble sugiere un interés en las artes y una búsqueda de la belleza idealizada.
Más allá de su valor documental como representación de un espacio habitacional, el cuadro plantea interrogantes sobre el poder y el estatus social. El salón no parece concebido para la vida cotidiana; más bien, se presenta como un escenario teatralizado, un símbolo del éxito económico y la posición privilegiada de sus ocupantes. La ausencia de figuras humanas acentúa esta impresión: el espacio habla por sí mismo, transmitiendo una sensación de aislamiento y monumentalidad.
La composición, con su simetría marcada y su atención al detalle, revela una búsqueda de orden y control. El artista parece haber querido capturar no solo la apariencia física del salón, sino también la atmósfera de autoridad e inamovilidad que lo caracteriza. La meticulosidad en el tratamiento de las texturas – la seda de las cortinas, el brillo del oro, la complejidad de los adornos– invita a una contemplación pausada y detallista, reforzando la sensación de estar ante un objeto de valor excepcional.