Hermitage ~ part 12 – Ukhtomsky, Konstantin Andreevich. Types of rooms in the Winter Palace. Grand lobby
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La composición se articula en torno a una serie de columnas corintias que flanquean el espacio, reforzando la impresión de solidez y permanencia. El tratamiento arquitectónico es meticuloso; los detalles ornamentales de las capiteles y los frisos son visibles, aunque ligeramente atenuados por la distancia. La bóveda abovedada, con sus arcos decorativos, contribuye a la sensación de verticalidad y elevación. La luz, aparentemente proveniente de fuentes externas no visibles en el encuadre, ilumina uniformemente las superficies, creando una atmósfera serena y desprovista de sombras dramáticas.
En primer plano, un gran recipiente o fuente de piedra se sitúa estratégicamente, actuando como un elemento focal que rompe con la repetición de los elementos arquitectónicos. Su presencia introduce una nota de singularidad en el conjunto, aunque su función específica permanece ambigua. A la izquierda, una figura vestida con uniforme militar, aparentemente un guardia, añade una escala humana a la escena y sugiere la naturaleza oficial o ceremonial del espacio.
La paleta cromática es predominantemente cálida, dominada por tonos beige, crema y dorado que evocan lujo y opulencia. La ausencia de figuras humanas adicionales, más allá del guardia, acentúa la sensación de soledad y quietud, sugiriendo un lugar reservado para ceremonias o recepciones formales.
Más allá de su valor documental como registro arquitectónico, la pintura transmite una sutil atmósfera de poder e institucionalidad. El espacio se presenta como un escenario para eventos importantes, un reflejo del prestigio y la autoridad de quien lo habita. La meticulosidad en el detalle y la ausencia de elementos perturbadores contribuyen a crear una imagen idealizada de la grandeza palaciega, donde la funcionalidad se subordina a la estética y al simbolismo. Se intuye una intención por parte del artista de capturar no solo la apariencia física del lugar, sino también su significado cultural e histórico.