Hermitage ~ part 13 – Hook, Robert van den. Storm Fortress
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El primer plano está saturado de figuras humanas en plena batalla. Se perciben soldados a caballo, infantería luchando cuerpo a cuerpo, y una multitud indistinta de combatientes envuelta en la confusión del combate. La representación es dinámica; se intuyen movimientos bruscos, empujones, caídas, y un caos general que transmite la brutalidad del enfrentamiento. La paleta cromática es restringida: predominan los tonos ocres, marrones y negros, acentuando la sensación de oscuridad y desesperación.
El autor ha dispuesto una serie de elementos para sugerir la magnitud del asalto. Se vislumbran máquinas de guerra rudimentarias – probablemente catapultas o arietes – que contribuyen a la destrucción visible en el terreno. La propia fortaleza muestra signos de deterioro: muros dañados, escaleras improvisadas intentando escalar la estructura, y una sensación general de inestabilidad.
Más allá de la mera descripción del evento bélico, se pueden inferir subtextos relacionados con la fragilidad del poder y la inevitabilidad de la decadencia. La fortaleza, símbolo tradicional de seguridad e invencibilidad, aparece aquí como vulnerable y amenazada. La luz que emana desde el centro no es una luz de esperanza o victoria, sino más bien un resplandor infernal que ilumina la destrucción y el sufrimiento.
El uso del claroscuro acentúa esta sensación de opresión y fatalidad. Las sombras profundas que cubren gran parte de la escena sugieren un contexto histórico turbulento, una época marcada por conflictos constantes y la pérdida de vidas humanas. La composición, con su fuerte diagonal ascendente desde el caos inferior hacia la fortaleza, podría interpretarse como una metáfora del esfuerzo humano para alcanzar objetivos inalcanzables, o quizás, como una advertencia sobre los peligros inherentes a la ambición desmedida. La pintura evoca un sentimiento de melancolía y reflexión sobre la naturaleza transitoria de las cosas.