Hermitage ~ part 03 – Guercino - Ascension Madonna
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En el plano superior, una mujer envuelta en ropajes rojos y azules asciende entre nubes tormentosas. Su rostro, inclinado hacia arriba, denota una expresión de éxtasis o contemplación divina. La luz incide directamente sobre su figura, resaltando la blancura de sus manos alzadas y creando un halo que enfatiza su naturaleza trascendente. Alrededor de ella, pequeños ángeles con expresiones serenas parecen acompañarla en su ascenso.
El plano inferior presenta una multitud masculina, representada con gran realismo en cuanto a las texturas de la piel y los detalles del cabello canoso. Sus gestos son variados: algunos señalan al cielo con asombro, otros se cubren el rostro con las manos, mostrando incredulidad o consternación. La paleta de colores es más terrosa y apagada en este plano, acentuando la diferencia con la luminosidad del cielo. En primer plano, sobre una estructura pétrea que sirve como base para la composición, reposa un manto blanco, aparentemente abandonado tras el evento. Un pequeño objeto, posiblemente un guante o un pañuelo, se encuentra a sus pies, añadiendo un elemento de cotidianidad al contexto sobrenatural.
La disposición de las figuras en el plano inferior sugiere una sensación de movimiento y dinamismo. El artista ha logrado capturar la inmediatez del momento, transmitiendo la sorpresa y la conmoción que sentirían los testigos ante tal acontecimiento. La luz, utilizada como un elemento narrativo fundamental, dirige la mirada del espectador hacia la figura ascendente, enfatizando su importancia central en la escena.
Subtextualmente, la obra parece explorar temas de fe, trascendencia y la relación entre lo divino y lo humano. El manto abandonado podría simbolizar el abandono de lo terrenal en favor de una existencia espiritual. La variedad de reacciones mostradas por los hombres sugiere la diversidad de respuestas ante la experiencia religiosa: desde la aceptación ferviente hasta la incredulidad o el temor. La composición, con su fuerte contraste entre luz y sombra, evoca un sentimiento de misterio y solemnidad, invitando a la reflexión sobre la naturaleza del milagro y su impacto en aquellos que lo presencian.