Hermitage ~ part 04 – Derain, Andre - Portrait of a girl in black
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La joven viste un atuendo oscuro, presumiblemente negro, compuesto por un vestido o blusa de cuello alto adornado con un encaje blanco. Este detalle contrasta notablemente con el tono sombrío de la vestimenta, atrayendo la mirada hacia la zona del cuello y rostro. Sus manos están cruzadas sobre su regazo, una postura que sugiere recogimiento e introspección.
El tratamiento pictórico es deliberadamente esquemático. Los volúmenes se simplifican, las líneas son angulares y los colores se aplican de manera plana, sin gradaciones sutiles ni modelado realista. La silla en la que está sentada también se presenta con una simplificación similar; sus elementos constructivos – el respaldo y los brazos – se definen mediante pinceladas rápidas y expresivas.
La expresión del rostro es ambigua. No hay una sonrisa evidente, pero tampoco una tristeza marcada. Se percibe una cierta seriedad, quizás incluso melancolía, que invita a la reflexión sobre su estado de ánimo interno. La mirada directa al espectador establece un vínculo inmediato, aunque distante, con la retratada.
El uso del color es limitado y funcional. El predominio de tonos oscuros contribuye a crear una atmósfera austera y contemplativa. Los toques de blanco en el encaje y los sutiles matices en el fondo ofrecen un ligero alivio visual, pero no alteran la impresión general de sobriedad.
En cuanto a subtextos, se puede interpretar esta obra como una exploración de la identidad femenina, presentada con una cierta distancia emocional. La vestimenta oscura podría simbolizar restricciones o convenciones sociales, mientras que la postura y la expresión del rostro sugieren una interioridad compleja y poco accesible. El retrato no busca idealizar ni embellecer a la joven; más bien, intenta capturar su esencia de manera directa y sin adornos, invitando al espectador a completar el significado con su propia interpretación. La sencillez formal y la ausencia de detalles anecdóticos refuerzan esta impresión de introspección y misterio.