Hermitage ~ part 04 – Diaz de la Pena, Narcisse Virgile - Kids in the garden
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A su alrededor, otros tres infantes distribuyen su presencia por el espacio pictórico. Uno, situado a la izquierda, se encuentra inclinado sobre algo que sostiene en sus manos; su postura sugiere concentración y un juego individualizado. Otro, a la derecha, parece ofrecer algún objeto – posiblemente una fruta o un pequeño juguete – a uno de los otros niños, estableciendo así una dinámica de intercambio y camaradería. El cuarto niño, más alejado del grupo central, se encuentra parcialmente oculto por la vegetación, lo que le confiere una sensación de misterio y distancia.
El entorno natural es fundamental para comprender el significado de la obra. La luz, difusa y cálida, baña la escena, creando una atmósfera idílica y sugerente de tranquilidad. El follaje denso y los árboles frondosos enmarcan la acción, delimitando un espacio íntimo y protegido donde los niños pueden jugar y crecer sin preocupaciones aparentes. Se intuye, a través de la abertura entre los árboles, un paisaje más amplio que se extiende hasta el horizonte, insinuando una conexión con el mundo exterior pero manteniendo al grupo infantil aislado en su propio universo.
La paleta cromática es rica en tonos verdes, ocres y dorados, que refuerzan la sensación de calidez y vitalidad. La pincelada es suelta y expresiva, lo que contribuye a crear una atmósfera de espontaneidad y naturalidad. Las figuras no están delineadas con precisión; más bien, se integran en el entorno mediante un tratamiento pictórico similar.
Más allá de la representación literal de niños jugando en un jardín, esta pintura parece explorar temas relacionados con la inocencia, la infancia, la educación y la conexión con la naturaleza. La presencia de la mujer sugiere una figura maternal o tutelar que guía y protege a los niños, transmitiéndoles valores y conocimientos. El entorno natural, por su parte, simboliza la pureza, la libertad y el potencial ilimitado de la vida. Se puede inferir un anhelo por una vuelta a lo esencial, a una existencia más sencilla y armoniosa con el mundo que nos rodea. La escena evoca una nostalgia por los tiempos pasados, idealizados como una época de mayor felicidad y bienestar.