Hermitage ~ Part 05 – Gerome, Jean Leon - Pool in the Harem
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El espacio se articula a través de arcos de medio punto que sugieren una arquitectura compleja y laberíntica, con una sensación de profundidad considerable. La decoración es rica y detallada: los azulejos cubren tanto el suelo como una estructura arquitectónica en la parte derecha, exhibiendo un patrón intrincado de azules y blancos. Un tapiz oriental cubre el suelo frente a las figuras principales, aportando color y textura al conjunto.
En primer plano, tres mujeres se encuentran reunidas. Dos de ellas están desnudas, sentadas o reclinadas sobre una plataforma cubierta con telas. La tercera, vestida con un atuendo ligero, parece estar interactuando con un hombre que se encuentra a su lado. Este hombre, ataviado con ropas tradicionales y fumando una pipa, ocupa una posición central en la composición, sugiriendo un rol de autoridad o supervisión. En el fondo, otras figuras femeninas se vislumbran parcialmente, algunas sumergidas en el agua, contribuyendo a la atmósfera de intimidad y misterio.
La disposición de las figuras y la luz proyectada sugieren una narrativa implícita. La escena parece capturar un momento de ocio o contemplación dentro de un contexto social específico. El desnudo femenino, tratado con cierta idealización, podría interpretarse como una representación exótica del cuerpo femenino, común en el arte orientalista de la época. No obstante, la presencia del hombre y su actitud observadora introducen una tensión subyacente que invita a reflexionar sobre las dinámicas de poder y la mirada masculina en este contexto cultural. La atmósfera general es de sensualidad contenida, donde la belleza se combina con un aire de misterio y opulencia. El uso de la luz no solo define el espacio sino que también contribuye a crear una sensación de voyeurismo, como si el espectador estuviera observando una escena privada desde fuera.