Hermitage ~ part 08 – Maltese, Francesco. Still-life with melon
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Aquí se presenta una composición de bodegón que destaca por su rica paleta y la meticulosa representación de los objetos. El autor ha dispuesto sobre una mesa cubierta con un tapiz ornamentado una selección de elementos aparentemente dispares: un melón, flores marchitas, frutas, utensilios de plata, un jarrón dorado y otros adornos textiles. La iluminación es teatral, concentrándose en el melón, que se erige como punto focal gracias a su volumen y la forma en que refleja la luz.
La disposición no parece casual; hay una clara intención de crear una armonía visual entre los objetos, aunque estos exhiban diferentes texturas y niveles de deterioro. Las flores, ya deshojadas y con pétalos caídos, contrastan con el brillo del melón y la opulencia del jarrón dorado, sugiriendo quizás la fugacidad de la belleza y la inevitabilidad del declive. La presencia de objetos de plata y oro apunta a una cierta riqueza material, pero esta se ve atenuada por la atmósfera general de decadencia que impregna la escena.
El tapiz sobre el que descansan los elementos es un componente esencial en la composición. Su intrincado diseño y sus flecos añaden profundidad y complejidad visual, además de sugerir un contexto social elevado. La cuerda roja que cuelga del tapiz introduce una nota de misterio e incluso de melancolía.
En términos subtextuales, el bodegón podría interpretarse como una memento mori, una reflexión sobre la transitoriedad de la vida y los placeres terrenales. La combinación de elementos perecederos (las flores) con objetos valiosos pero inertes (el jarrón, la plata) invita a considerar la vanidad de las posesiones materiales frente a la inevitabilidad del paso del tiempo. También se puede leer como una alegoría sobre el contraste entre apariencia y realidad, donde la riqueza ostentosa coexiste con un sentimiento subyacente de pérdida y desilusión. La composición, en su conjunto, evoca una atmósfera de introspección y contemplación silenciosa.