The Italian artists – Parmigianino (Italian, 1503-1540) 2
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La mujer se muestra de pie, ligeramente girada hacia el espectador, con una pose que denota sofisticación y cierta distancia. Su expresión es serena, casi melancólica; los ojos fijos en un punto indefinido sugieren introspección o quizás una leve indiferencia. El cabello, recogido en un elaborado peinado trenzado, está adornado con lo que parecen ser joyas, reforzando la impresión de riqueza y estatus social elevado.
La vestimenta es particularmente notable. Se observa un vestido de corte renacentista, con mangas abullonadas y una falda amplia que se abre ligeramente al caminar. El tejido presenta una rica paleta de colores cálidos: dorados, ocres y tonos rojizos que sugieren suntuosidad y opulencia. Un cuello alto, ricamente decorado, enmarca el rostro y contribuye a la formalidad del retrato. En sus manos, sostiene un pequeño animal, posiblemente un perro o una comadreja, cuya presencia introduce un elemento de delicadeza y quizás simbolismo relacionado con la fidelidad o la domesticación.
La composición es deliberadamente alargada y estilizada. Las proporciones parecen distorsionadas; las manos son inusualmente largas, y el cuello se extiende de manera exagerada. Esta elongación vertical no solo contribuye a la elegancia general de la imagen sino que también puede interpretarse como una manifestación del ideal de belleza renacentista, donde la gracia y la sofisticación se priorizan sobre la representación naturalista.
Subtextualmente, la pintura parece explorar temas de vanidad, estatus social y el ideal femenino de la época. La pose distante y la mirada fija sugieren un cierto desapego, posiblemente una crítica sutil a las convenciones sociales o una reflexión sobre la fugacidad de la belleza. La presencia del animal podría interpretarse como un símbolo de compañía en la soledad, o quizás como una metáfora de la domesticación tanto física como social impuesta a la mujer en esa época. La meticulosa atención al detalle y el uso de materiales lujosos refuerzan la idea de que se trata de un retrato encargado por una persona adinerada para exhibir su posición social.