Jacques De LaJoüe (After) – An Allegory Of Sculpture
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La figura principal, yacente sobre una especie de carroza ornamentada, exhibe una belleza idealizada y una pose que evoca la quietud y la contemplación. Su cuerpo, resplandeciente en un blanco marmóreo, se presenta como un modelo para la creación artística. A su alrededor, dos querubines parecen manipular herramientas y planos, insinuando el proceso de concepción y ejecución escultórica. Uno de ellos asciende por una escalera que se adosa a un telón teatral, mientras que otro sostiene lo que parece ser un instrumento de medición o diseño.
En la parte derecha del cuadro, una figura femenina vestida con una túnica drapeada observa a la yacente con atención. Su gesto, al sostener un objeto alargado (posiblemente un cincel o un instrumento similar), sugiere su papel como creadora o supervisora del proceso artístico. La expresión en su rostro denota concentración y maestría. Un segundo ángel se encuentra sobre una columna decorada, observando la escena con semblante sereno.
El telón teatral de color marrón rojizo que ocupa el extremo izquierdo del lienzo delimita visualmente el espacio escénico y contribuye a crear una atmósfera de solemnidad y dramatismo. La luz, proveniente principalmente del cielo abierto, ilumina la figura central y resalta su blancura, contrastando con las sombras más profundas que envuelven los elementos arquitectónicos y los querubines.
Subtextualmente, la obra parece explorar la relación entre la belleza idealizada, el proceso creativo y la divinidad. La figura yacente podría representar la inspiración artística o la propia escultura como objeto de veneración. Los ángeles simbolizan las fuerzas celestiales que guían al artista en su labor. El gesto de la creadora sugiere la importancia del oficio y la responsabilidad inherente a la creación artística. En conjunto, el cuadro transmite una visión idealizada del arte escultórico, elevándolo a la categoría de manifestación divina. La composición invita a reflexionar sobre la naturaleza de la belleza, la inspiración y el papel del artista como intermediario entre lo terrenal y lo celestial.