Joaquin Mir Trinxet – Reflections, Majorca
Ubicación: Montserrat Museum, Montserrat Abbey (Museu de Montserrat).
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El agua ocupa la mayor parte del lienzo, pintada con pinceladas rápidas y fragmentadas que sugieren movimiento y turbulencia. Los colores predominantes son ocres, amarillos, naranjas y tonos verdosos, mezclándose de manera intensa para simular el brillo de la luz sobre la superficie acuática. La técnica impasto es evidente en la textura gruesa de la pintura, lo cual acentúa la sensación de dinamismo y vitalidad.
En la orilla opuesta, se alzan construcciones de aspecto tradicional: casas con techos planos y paredes blancas, típicas de una arquitectura mediterránea. Estas edificaciones parecen surgir de un terreno irregular, teñido de tonos terrosos que contrastan con el brillo del agua. La perspectiva es deliberadamente ambigua; la distancia entre el observador y las construcciones se diluye en la atmósfera brumosa, contribuyendo a una sensación de lejanía e indefinición.
Más allá de la representación literal de un paisaje costero, la obra parece explorar temas relacionados con la percepción y la memoria. El reflejo no es una copia fiel de la realidad, sino una interpretación subjetiva, una distorsión que revela la naturaleza efímera de las apariencias. La fragmentación de la imagen sugiere una experiencia sensorial desestructurada, donde los límites entre lo real y lo imaginario se difuminan.
El uso del color es particularmente significativo. La paleta cálida evoca sensaciones de calidez, luz solar y vitalidad, pero también puede interpretarse como un reflejo de emociones intensas o recuerdos nostálgicos. La ausencia de figuras humanas refuerza la sensación de soledad y contemplación, invitando al espectador a sumergirse en el ambiente y a reflexionar sobre su propia relación con el paisaje y el tiempo. La obra, por tanto, trasciende la mera descripción visual para adentrarse en una exploración poética del mundo interior.