John Glover – The last gleam of the setting sun
Ubicación: Art Gallery of South Australia, Adelaide.
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
En primer plano, dos bóvidos dominan la escena. Uno, de pelaje rojizo y recostado sobre la hierba, parece sumido en un reposo profundo. El otro, más oscuro y situado ligeramente detrás, observa hacia el espectador con una expresión que sugiere calma y resignación. La disposición de los animales genera una sensación de intimidad y cercanía al observador, invitándolo a compartir este momento de paz.
La vegetación es abundante y detallada: un árbol frondoso se eleva en la parte izquierda del lienzo, proyectando su sombra sobre el pasto; flores silvestres salpican la hierba, añadiendo toques de color y vitalidad al conjunto. En el horizonte, una pequeña construcción, posiblemente una granja o una aldea, sugiere la presencia humana, aunque esta se mantiene distante e integrada en el paisaje.
La luz juega un papel fundamental en la obra. El último resplandor del sol incide sobre los animales y la vegetación, creando reflejos dorados que resaltan sus texturas y volúmenes. Esta iluminación tenue contribuye a crear una atmósfera de misterio y nostalgia, sugiriendo el paso del tiempo y la fugacidad de la belleza.
Más allá de su valor descriptivo, esta pintura parece aludir a temas más profundos como la conexión entre el hombre y la naturaleza, la contemplación de la vida cotidiana y la aceptación de los ciclos naturales. La quietud de los animales puede interpretarse como una metáfora de la paz interior y la serenidad que se encuentra en la simplicidad del mundo rural. El ocaso, por su parte, simboliza el final de un día, pero también la promesa de un nuevo amanecer, sugiriendo una visión cíclica de la existencia. La escena evoca una reflexión sobre la transitoriedad de las cosas y la importancia de apreciar los momentos de belleza que nos rodean.