John Lawson – Suffer the little children
Ubicación: Private Collection
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La mujer que se acerca irradia una sensación de preocupación o quizás de súplica. Su rostro, iluminado por una luz suave, denota una mezcla de ternura y angustia. El niño que porta en sus brazos se aferra a ella, su expresión reflejando una vulnerabilidad palpable. La figura infantil que la acompaña, descalza y vestida con ropas sencillas, avanza con un semblante serio, casi desafiante, mirando hacia el espectador.
Dentro del arco, las mujeres parecen formar un grupo cohesionado, ofreciendo una imagen de protección y consuelo. Los niños presentes exhiben diversas expresiones: algunos observan con curiosidad, otros se aferran a sus madres, mientras que uno parece dormitar plácidamente. La luz que inunda el interior del arco crea un contraste notable con la penumbra exterior, sugiriendo un espacio seguro y acogedor en contraposición al mundo exterior.
La arquitectura que sirve de telón de fondo es imponente, con su arco robusto y sus muros lisos. Esta estructura no solo delimita la escena, sino que también contribuye a crear una atmósfera de solemnidad y trascendencia. La disposición de los elementos sugiere una jerarquía: el arco actúa como un portal simbólico, separando lo terrenal de lo divino o, quizás, lo ordinario de lo extraordinario.
Subtextualmente, la obra parece explorar temas relacionados con la maternidad, la protección infantil y la búsqueda de refugio. La presencia de los niños, especialmente su vulnerabilidad física y emocional, es un elemento central que evoca sentimientos de compasión y empatía. El gesto de bienvenida de la mujer en el arco puede interpretarse como una representación de la esperanza o la promesa de salvación. La composición general transmite una sensación de fragilidad humana frente a fuerzas superiores, al tiempo que celebra la fortaleza del vínculo materno y la importancia de la comunidad. La paleta de colores, dominada por tonos cálidos y terrosos, refuerza esta atmósfera de intimidad y recogimiento.