John Lawson – Jesus Raising Jairus’s Daughter
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A ambos lados de la figura central se encuentran dos personajes femeninos y uno masculino, quienes parecen mostrar una mezcla de desesperación y súplica. El hombre, situado a la derecha del protagonista, inclina sus manos en un gesto de imploración, mientras que la mujer a su izquierda parece estar sumida en el dolor, con la cabeza inclinada y las manos apretadas contra su pecho. La otra mujer, vestida con un velo sobre la cabeza, se encuentra más cerca de la joven yacente, observándola con una expresión difícil de interpretar: ¿esperanza? ¿resignación?
La joven recostada en la plataforma presenta una palidez extrema, acentuada por el blanco de su ropa. Su postura es inerte, casi sin vida, lo que intensifica la atmósfera de tragedia y misterio. Alrededor de ella se disponen algunos objetos: un recipiente con líquido, posiblemente aceite o ungüento, y otros elementos que sugieren una habitación doméstica, aunque desprovista de detalles superfluos.
El fondo está definido por cortinas pesadas y una arquitectura sencilla, que contribuyen a enfocar la atención en los personajes principales. La iluminación es teatral, resaltando las figuras clave y creando un contraste entre la luz que emana del protagonista y la oscuridad que envuelve a la escena.
Subtextualmente, la obra parece explorar temas de fe, esperanza frente a la pérdida, y el poder de la intervención divina ante la muerte. El gesto del hombre central implica una capacidad para desafiar las leyes naturales, ofreciendo una promesa de resurrección o sanación. La desesperación de los personajes secundarios refleja la fragilidad humana y la necesidad de consuelo en momentos de crisis. La palidez de la joven sugiere no solo la muerte física, sino también una vulnerabilidad que invita a la reflexión sobre la condición humana. El conjunto evoca un sentimiento de solemnidad y misterio religioso, invitando al espectador a contemplar el poder trascendental presente en la escena.