John Singer Sargent – Two studies for Madame X
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
En el primer boceto, la figura se presenta de perfil, con la cabeza girada hacia el observador. La mirada es intensa, casi desafiante, y transmite una sensación de introspección o incluso melancolía. El cuello es largo y elegante, enfatizado por la línea que lo define. Se intuyen los contornos de un vestido, aunque su diseño permanece impreciso, centrándose más en la caída del tejido sobre el cuerpo.
El segundo boceto muestra a la mujer de tres cuartos, con una postura más relajada pero igualmente contenida. La mano derecha se encuentra cerca del pecho, como si estuviera ajustando un adorno o simplemente buscando un punto de apoyo. La expresión facial es menos marcada que en el primer boceto, aunque persiste una cierta reserva y dignidad.
El contraste entre los dos estudios revela la preocupación del artista por la representación de la identidad femenina. No se trata simplemente de plasmar una apariencia física, sino de capturar una esencia, un carácter particular. La repetición de ciertos elementos – la postura erguida, el cuello largo, la mirada penetrante – sugiere una búsqueda de la elegancia y la sofisticación, pero también una cierta distancia emocional.
El hecho de que se trate de bocetos preparatorios implica que forman parte de un proceso creativo más amplio. Estos dibujos no son obras terminadas en sí mismas, sino etapas intermedias en la concepción de una imagen final. Permiten vislumbrar el camino recorrido por el artista para llegar a su objetivo: definir la figura, experimentar con diferentes poses y expresiones, y finalmente, construir una representación que trascienda lo meramente superficial. La economía del trazo y la ausencia de color contribuyen a crear una atmósfera de intimidad y confidencialidad, como si estuviéramos observando un momento privado en el taller del artista.