Kunsthistorisches Museum – Domenico Fetti -- Flight into Egypt
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La figura femenina, vestida con ropas sencillas pero cubiertas por un manto azul intenso, parece observar el entorno con cierta preocupación o melancolía. A su lado, un hombre, ataviado con una túnica marrón, guía al animal con firmeza, aunque su expresión es difícil de discernir completamente en la penumbra. El niño, situado entre ambos, permanece aparentemente ajeno a la tensión del momento.
El paisaje que los rodea es denso y salvaje. La vegetación, representada con pinceladas rápidas y expresivas, sugiere un lugar remoto y poco hospitalario. Un río serpentea por el primer plano, reflejando la luz del cielo y proporcionando una sensación de profundidad al espacio. En la orilla opuesta, se vislumbra una estructura arquitectónica, quizás un asentamiento o un templo, que queda relegado a un segundo plano, simbolizando posiblemente lo que han dejado atrás.
La iluminación juega un papel crucial en la interpretación de la obra. La luz, proveniente del cielo, ilumina selectivamente las figuras principales, mientras que el resto del paisaje se sume en una oscuridad relativa. Este contraste acentúa la importancia de los personajes y crea una atmósfera de misterio e incertidumbre.
Subtextualmente, la pintura parece explorar temas como el exilio, la protección y la esperanza. El viaje apresurado sugiere un escape de una situación peligrosa o indeseable. La presencia del niño implica una responsabilidad paternal y maternal, así como la promesa de continuidad a pesar de las dificultades. La luz que baña a los personajes puede interpretarse como una señal divina, un indicio de protección y guía en medio de la adversidad. El paisaje agreste, aunque inhóspito, también podría simbolizar la posibilidad de un nuevo comienzo, un territorio desconocido donde encontrar refugio y esperanza. La quietud del niño contrasta con el movimiento de los adultos, sugiriendo una inocencia preservada frente a las preocupaciones del mundo adulto.