Kunsthistorisches Museum – Bernardo Bellotto (1721-1780) -- Vienna Seen from the Belvedere
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
En el anteplano, un jardín simétrico se despliega con líneas rectas y formas geométricas precisas. Se distinguen fuentes ornamentales, parterres cuidadosamente diseñados y senderos que guían la mirada hacia el horizonte. Un estanque rectangular refleja parcialmente el cielo y los edificios circundantes, creando una sensación de profundidad y amplitud. Grupos de figuras humanas, vestidas con ropas elegantes de la época, pasean por el jardín, interactuando entre sí o simplemente disfrutando del entorno. Su presencia introduce un elemento humano a la composición, sugiriendo prosperidad y ocio.
El cuerpo principal de la obra está ocupado por la ciudad, que se extiende en una línea continua hasta perderse en la lejanía. Se aprecia una densa acumulación de edificios con techos de tejas y cúpulas prominentes, indicando un centro urbano importante y posiblemente religioso. La atmósfera es clara, permitiendo distinguir los detalles arquitectónicos incluso a gran distancia. La luz del sol ilumina la ciudad desde un ángulo que proyecta sombras sutiles, realzando el volumen de las construcciones.
El cielo, ocupando una porción considerable de la composición, presenta una gradación tonal suave, con nubes dispersas que añaden interés visual y sugieren una atmósfera serena. La línea del horizonte está definida con nitidez, enfatizando la extensión de la ciudad y su dominio sobre el paisaje circundante.
Más allá de la mera representación documental, esta pintura transmite un mensaje implícito de poder y orden. La simetría del jardín, la precisión de la perspectiva y la meticulosidad en los detalles sugieren una sociedad organizada y próspera. La presencia de figuras vestidas con elegancia refuerza la idea de riqueza y refinamiento cultural. El paisaje urbano, vasto e imponente, simboliza el poderío económico y político de la ciudad representada. La obra, por tanto, no es solo un registro visual del lugar, sino también una declaración sobre su importancia y valor dentro de un contexto social y político específico. La cuidadosa composición invita a la contemplación y al reconocimiento de la grandeza de la civilización humana.