Kunsthistorisches Museum – Jacopo Tintoretto -- The Queen of Sheba before Solomon. Belshazar’s Feast.
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En el centro del conjunto, una figura femenina, presumiblemente la protagonista, se destaca por su vestimenta rica y su actitud de reverencia ante un hombre sentado en lo que parece ser un trono o asiento elevado. A su alrededor, una multitud bulliciosa llena el espacio: músicos con instrumentos, servidores ofreciendo alimentos y bebidas, soldados con armaduras, y otros personajes cuyas identidades son más difíciles de precisar. La composición es densa, casi caótica, pero cuidadosamente organizada para dirigir la mirada del espectador hacia los puntos focales principales.
La paleta cromática es rica en tonos cálidos: rojos, dorados, ocres y marrones dominan la escena, acentuando el lujo y la opulencia de la ocasión. Sin embargo, también se aprecian toques de azul y verde que aportan un contrapunto visual y sugieren una conexión con el exterior, visible en el horizonte marino al extremo derecho.
Más allá de la representación literal del evento narrado, la pintura parece explorar temas de poder, riqueza, devoción y juicio divino. La actitud de sumisión de la figura femenina ante el hombre sentado sugiere una dinámica de autoridad y respeto. El banquete abundante, con sus ofrendas de comida y bebida, podría interpretarse como un símbolo de prosperidad y abundancia, pero también como una advertencia sobre los peligros del exceso y la complacencia. La presencia de soldados armados y la atmósfera general de tensión sugieren que la escena está cargada de implicaciones políticas y religiosas.
La técnica pictórica es vigorosa y expresiva. El pincelado suelto y las pinceladas rápidas contribuyen a la sensación de movimiento y vitalidad. Las figuras no son idealizadas, sino representadas con una individualidad marcada, lo que les confiere un aire de realismo y autenticidad. La perspectiva, aunque presente, se ve subordinada a la necesidad de abarcar la mayor cantidad posible de detalles y personajes en el espacio limitado del lienzo. En definitiva, esta obra es una representación compleja y fascinante de un momento crucial, cargado de simbolismo y significado.