Kunsthistorisches Museum – Francesco Solimena (1657?1747) Link back to Creator infobox template --
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En la parte superior, una figura ascendente, envuelta en ropajes amplios y blancos, se eleva hacia el cielo. Su movimiento es asistido por dos hombres que lo sostienen mediante una escalera de madera tosca, cuya verticalidad acentúa aún más la elevación. La luz ilumina su rostro con intensidad, sugiriendo una expresión serena o extática. Alrededor de esta figura ascendente, un grupo de ángeles se agolpa en el cielo, observando la escena con semblante contemplativo.
La parte inferior del lienzo está poblada por un conjunto de figuras humanas que reaccionan a lo que ocurre arriba. A la izquierda, un hombre vestido con túnica roja y birrete observa la ascensión con una expresión de sorpresa o reverencia, sosteniendo un libro abierto en sus manos, posiblemente un texto sagrado. Debajo de él, se despliega un grupo heterogéneo de personajes: hombres, mujeres y niños, vestidos con ropajes ricos y variados, que muestran una gama de emociones – asombro, dolor, devoción, incluso desesperación. La disposición de estos personajes crea una sensación de profundidad y movimiento hacia el centro de la composición.
La paleta cromática es rica y contrastada: los tonos dorados y blancos del cielo y la figura ascendente se contraponen a los colores más oscuros y terrosos de las ropas y la arquitectura que sirven de telón de fondo. La luz, además de su función narrativa, contribuye a crear una atmósfera de solemnidad y misterio.
En cuanto a los subtextos, la obra parece explorar temas relacionados con la trascendencia, el sacrificio y la fe. El uso de la escalera como elemento central sugiere un viaje espiritual, una ascensión hacia lo divino que requiere ayuda externa. La diversidad de las reacciones humanas en la parte inferior del lienzo refleja la complejidad de la experiencia religiosa y la variedad de formas en que se puede interpretar un evento sobrenatural. La presencia de niños entre los espectadores podría simbolizar la inocencia y la pureza frente a lo sagrado, o quizás representar la esperanza para el futuro. La composición general transmite una sensación de tensión dramática, invitando al espectador a reflexionar sobre la naturaleza del destino humano y su relación con lo divino.