Kunsthistorisches Museum – Gerard Hoet (1648-1733) -- Allegory of the Reign of Emperor Leopold I
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La disposición de los personajes es jerárquica. A la izquierda, un hombre desnudo se inclina en gesto de sumisión, mientras que otro, parcialmente cubierto, parece ofrecerle algún objeto. A su lado, una figura femenina alada, portando un cetro, se presenta con una postura solemne y protectora. La presencia de un niño pequeño, posiblemente personificación de la victoria o la prosperidad, refuerza esta idea de bendición y favor divino.
La figura central, el monarca presumiblemente, está rodeado por un cortejo de personajes femeninos ataviados con ropajes ricos y elaborados. Algunas parecen ofrecerle flores o frutos, símbolos de abundancia y fertilidad. La variedad en las expresiones faciales y poses sugiere una diversidad de roles dentro del ámbito cortesano: adulación, reverencia, quizás incluso un sutil indicio de ambición.
En el cielo, una figura alada, presumiblemente Victoria, desciende con gracia, extendiendo la mano hacia el monarca. Esta imagen refuerza la idea de que su reinado está favorecido por los dioses y que posee cualidades divinas. La luz ilumina especialmente a esta figura celestial, acentuando su importancia en la composición.
El paisaje al fondo, aunque difuso, sugiere una extensión territorial vasta y próspera. Se intuyen construcciones urbanas y un horizonte lejano, lo que contribuye a la sensación de imperio y dominio.
La pintura parece transmitir un mensaje propagandístico: el monarca es presentado como un gobernante justo y poderoso, bendecido por los dioses y rodeado de prosperidad. La inclusión de figuras mitológicas y alegóricas eleva su imagen a una dimensión casi divina, justificando así su autoridad y legitimando su reinado. La meticulosa atención al detalle en la representación de las vestimentas, joyas y expresiones faciales denota un deseo de mostrar opulencia y refinamiento, elementos esenciales para proyectar una imagen de poderío real. La composición, aunque formal y simétrica, logra capturar una sensación de dinamismo a través del movimiento de los personajes y la disposición de sus cuerpos.