Kunsthistorisches Museum – Roelandt Savery (1576-1639) -- Mountain Landscape with Fruit Vendor
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El artista ha dispuesto un conjunto de árboles de porte imponente, cuyas ramas se extienden hacia el espectador, creando una sensación de inmersión en la naturaleza. El follaje es meticulosamente representado, con una atención al detalle que revela una profunda observación del mundo natural. La luz, aunque difusa, ilumina selectivamente las figuras humanas y algunos elementos del primer plano, acentuando su presencia dentro del vasto escenario.
En el centro de la escena, tres personajes interactúan alrededor de una mesa tosca sobre la cual se exhiben frutas y otros alimentos. Uno de ellos, ataviado con un sombrero distintivo y ropas elegantes, parece ser el vendedor ambulante. Los otros dos individuos, vestidos de manera similar aunque menos ostentosa, parecen ser sus clientes o acompañantes. La interacción entre ellos es sutil, pero sugiere una escena cotidiana de intercambio comercial en un entorno rural.
La ciudadela distante, envuelta en la niebla, introduce una nota de misterio y trascendencia. Su ubicación elevada y su arquitectura fortificada sugieren un pasado histórico significativo, aunque su lejanía la convierte en un elemento más del paisaje que en el foco principal de la atención. La presencia de esta estructura arquitectónica contrasta con la naturaleza salvaje circundante, creando una tensión entre lo humano y lo natural.
Más allá de la representación literal de un paisaje y una transacción comercial, la obra parece sugerir reflexiones sobre la relación entre el hombre y la naturaleza, la prosperidad material y la contemplación del mundo que nos rodea. La abundancia de frutas en la mesa podría simbolizar la generosidad de la tierra y la posibilidad de sustento a través del trabajo. A su vez, la lejanía de la ciudadela invita a considerar el paso del tiempo y la fugacidad de las ambiciones humanas frente a la inmensidad del paisaje. La composición general transmite una sensación de calma y serenidad, invitando al espectador a contemplar la belleza y la complejidad del mundo natural.