Kunsthistorisches Museum – Parmigianino -- Portrait of a Dignitary (Condottiere Malatesta Baglione?)
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El hombre viste una rica vestimenta: un abrigo de terciopelo marrón oscuro adornado con detalles dorados y un lujoso cuello de piel que sugiere riqueza y poder. Sobre su cabeza lleva un gorro negro, posiblemente de seda o fieltro, que complementa la formalidad del atuendo. Sus manos están entrelazadas frente a él, una pose común en los retratos renacentistas que denota control y compostura.
El fondo es arquitectónico, con pilastras que delimitan el espacio y un marco dorado decorado con motivos heráldicos. Se distinguen dos alabardas colgadas del marco, símbolos de poder militar o autoridad civil. Un tapiz verde oscuro se vislumbra tras el marco, aportando una nota de color contrastante y acentuando la profundidad del fondo.
La iluminación es clara y uniforme, resaltando los detalles de la vestimenta y el rostro del retratado. La piel muestra un modelado sutil que define sus facciones: una barba tupida y bien cuidada, un mentón firme y ojos penetrantes. El uso de claroscuro no es dramático, pero contribuye a dar volumen y realismo al retrato.
Más allá de la representación literal del individuo, el cuadro sugiere una declaración de estatus social y poder político. La vestimenta opulenta, los símbolos heráldicos y la pose segura transmiten una imagen de un hombre influyente en su época. La mirada directa invita a una lectura que va más allá de lo superficial; se percibe una inteligencia aguda y una determinación inquebrantable. El retrato no solo captura la apariencia física del retratado, sino también una faceta de su carácter y posición dentro de la sociedad. La sobriedad en el fondo arquitectónico contrasta con la riqueza del atuendo, sugiriendo un hombre que ha alcanzado su poder a través de sus propios méritos y habilidades.