Kunsthistorisches Museum – Michelangelo Merisi da Caravaggio (1571-1610) -- Madonna of the Rosary with Saints Domenic and Peter Martyr
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En el lienzo se observa una escena religiosa que concentra su atención en una figura femenina sentada, sosteniendo a un niño pequeño. La iluminación dramática, característica, define con precisión los rostros y las vestimentas de los personajes circundantes, mientras que el fondo permanece sumido en una profunda oscuridad.
La mujer, ataviada con ropas azules y blancas, parece ser el centro de la devoción mostrada por un grupo diverso de hombres. Algunos se arrodillan en actitud de oración, otros levantan las manos en señal de reverencia, y uno sostiene un objeto que podría interpretarse como un rosario. La mirada de la mujer no se dirige directamente al espectador; su atención parece enfocada en el niño que porta en sus brazos.
A ambos lados de la figura central, se distinguen dos hombres con hábitos religiosos. Uno, a la izquierda, presenta una expresión seria y sostiene un libro abierto, posiblemente las escrituras sagradas. El otro, a la derecha, gesticula hacia la mujer y el niño, como si los presentara o invitara a la contemplación.
La composición es notablemente dinámica, con figuras dispuestas en diferentes planos que sugieren movimiento y participación emocional. La paleta de colores se limita principalmente a tonos terrosos, azules profundos y blancos intensos, creando un contraste impactante entre luz y sombra.
Subtextualmente, la pintura parece explorar temas de fe, devoción y mediación divina. La oscuridad del fondo podría simbolizar el mundo secular o las dificultades espirituales, mientras que la luz intensa que ilumina a los personajes representa la gracia y la esperanza. El rosario, si se confirma su identidad, sugiere una práctica específica de oración y contemplación mariana. La presencia de figuras religiosas masculinas enfatiza la importancia del clero en la transmisión de la fe y la guía espiritual. La actitud reverente de los hombres indica un deseo profundo de conexión con lo sagrado y una búsqueda de redención o consuelo.