Kunsthistorisches Museum – Arcimboldo,Giuseppe -- Winter, allegory, 1563 painted for Emperor Ferdinand I. Limewood, 66,6 x 50,5 cm Inv. 1590
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El autor ha dispuesto meticulosamente una variedad de elementos: hojas verdes vibrantes contrastan con el tono apagado de las ramas desnudas; frutos invernales como peras y cítricos se entrelazan con raíces que asoman desde el cuello, sugiriendo una conexión profunda entre la humanidad y la naturaleza. La barba, formada por un amasijo de vegetación, parece surgir directamente del suelo, mientras que los ojos, insinuados por elementos oscuros, transmiten una expresión ambigua, quizás melancólica o contemplativa.
La paleta cromática es deliberadamente restringida, dominada por tonos terrosos y verdes, acentuados por el amarillo brillante de un abrigo o manto que envuelve la parte inferior del rostro. Este elemento textil introduce una nota de artificialidad en la composición, sugiriendo una posible crítica a las convenciones sociales o al artificio inherente a la representación artística.
La disposición de los elementos no es azarosa; se percibe una intención compositiva precisa. La verticalidad de las ramas y el tronco vegetal enfatiza la altura y la dignidad de la figura, mientras que la abundancia de detalles invita a una observación minuciosa, recompensando al espectador con nuevas interpretaciones en cada mirada.
Subyacentemente, esta obra parece explorar la relación entre la vida y la muerte, la fertilidad y el letargo, temas recurrentes durante el Renacimiento. La estación invernal, implícita en la selección de los elementos botánicos, simboliza un período de reposo y renovación, una promesa latente de resurgimiento. El rostro, a pesar de su apariencia vegetal, conserva rasgos humanos que evocan tanto la fragilidad como la resistencia inherentes a la condición humana. La imagen, por lo tanto, trasciende la mera representación para convertirse en una reflexión sobre el ciclo vital y la interdependencia entre el hombre y el mundo natural.