Kunsthistorisches Museum – Justus Suttermans -- Archduchess Anna de Medici, with a puppy, knee length
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La vestimenta es sumamente elaborada: un vestido oscuro, posiblemente negro o azul muy profundo, ricamente adornado con detalles que sugieren tejidos lujosos y bordados intrincados. Un volante prominente rodea su cuello, siguiendo la moda de la época, y se complementa con una corona discreta pero ostentosa. El cabello está recogido en un peinado complejo, decorado con joyas. La joyería es abundante: collares, pendientes y otros adornos que enfatizan su estatus social elevado.
Un pequeño perro, de pelaje grisáceo y expresión curiosa, se encuentra a sus pies, apoyado sobre una mesa cubierta con un tejido rojo intenso. El animal parece ser un compañero cercano, y su presencia introduce un elemento de familiaridad y ternura en la formalidad del retrato. La mano de la retratada descansa suavemente sobre el perro, reforzando esta conexión afectuosa.
El fondo es oscuro y dramático, con una cortina roja que se pliega con gran realismo, creando un efecto de profundidad y resaltando la figura principal. Se intuyen elementos arquitectónicos en la parte superior del plano, aunque permanecen difusos y no distraen de la atención centrada en la mujer.
Más allá de la mera representación física, el retrato transmite una serie de subtextos relacionados con el poder, la riqueza y la posición social. La formalidad de la pose, la opulencia de la vestimenta y la presencia del perro sugieren un estatus elevado y una vida privilegiada. La mirada directa, aunque contenida, podría interpretarse como una declaración de autoridad y confianza en sí misma. El uso de colores oscuros y ricos contribuye a crear una atmósfera de solemnidad y misterio, reforzando la impresión de una figura imponente y reservada. La inclusión del perro, un símbolo tradicional de lealtad y compañía, añade una capa adicional de significado, insinuando quizás una personalidad más compleja detrás de la fachada de nobleza.