Kunsthistorisches Museum – Hans Burgkmair the Elder (1473-1531) -- Emperor Frederick III
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La iluminación es uniforme, aunque resalta los detalles de la corona, el manto y las joyas que adornan la figura. La corona, elaborada con gran detalle, se eleva sobre la cabeza del personaje, simbolizando su poder y autoridad. El manto, ricamente bordado con motivos heráldicos, sugiere una conexión con un linaje noble y una posición de prestigio. Se aprecia un juego de texturas en las telas: la opulencia del terciopelo contrasta con la suavidad de lo que parece ser piel o pelo en el cuello.
El rostro del retratado es serio y austero. La expresión, aunque contenida, denota una dignidad reservada y una cierta melancolía. La mirada se dirige hacia adelante, transmitiendo una sensación de firmeza y determinación. Los rasgos son finos y delicados, con un perfil marcado que acentúa la nobleza de su linaje.
En sus manos sostiene un cetro real y lo que parece ser una esfera crucífera, atributos tradicionales del poder monárquico. El cetro, ricamente decorado, simboliza el dominio terrenal, mientras que la esfera crucífera alude a la legitimidad divina del poder. La forma en que las manos sujetan estos objetos sugiere un control firme y deliberado.
En la parte inferior de la composición se distingue un escudo con una carga heráldica, probablemente representando su linaje o territorio. La disposición de los elementos en el retrato busca transmitir una imagen de autoridad, legitimidad y poderío.
Más allá de la representación literal del personaje, la pintura sugiere subtextos relacionados con la responsabilidad inherente al poder. La seriedad del rostro y la rigidez de la postura podrían interpretarse como una reflexión sobre las cargas que implica el gobierno y la necesidad de mantener un semblante imperturbable ante los desafíos. La riqueza de los detalles en la indumentaria, aunque ostentosa, también podría verse como una declaración de compromiso con la representación visual del poder y la tradición. La composición general invita a la contemplación sobre el peso de la historia y las expectativas que recaen sobre aquellos que ocupan posiciones de liderazgo.