Orest Adamovich Kiprensky – Portrait of Nikolai Mosolov
Ubicación: The State Tretyakov Gallery, Moscow (Государственная Третьяковская галерея).
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La paleta cromática es dominada por tonos fríos: azules profundos en el abrigo que viste, contrastados con la blancura del cuello alto y los reflejos luminosos sobre la piel. El fondo oscuro, casi negro, acentúa la figura principal y concentra la atención en su rostro y manos. La iluminación es clara, dirigida principalmente desde la izquierda, lo cual modela las facciones y crea un juego de luces y sombras que realza el volumen del rostro y el abrigo.
En sus manos sostiene una hoja de papel arrugada, como si acabara de ser escrita o leída. Este detalle resulta particularmente significativo; no se trata simplemente de un accesorio, sino que parece indicar una conexión con la escritura, la correspondencia o quizás incluso la reflexión sobre algún asunto personal. La forma en que las manos sujetan el papel denota cierta tensión, una inquietud palpable.
La vestimenta del retratado es sencilla pero elegante: un abrigo oscuro con cuello alto y un chaleco visible bajo él. No hay ostentación ni elementos superfluos; la atención se centra en la persona, no en su riqueza o estatus social. La postura, aunque formal, no es rígida; el hombre parece estar a punto de hablar, de compartir algo.
El retrato transmite una sensación de intimidad y vulnerabilidad. Más allá de la representación física del sujeto, se intuyen aspectos de su personalidad: un hombre pensativo, quizás atormentado por alguna preocupación o embelesado con algún ideal. La mirada directa al espectador establece una conexión personal, invitando a la reflexión sobre el individuo retratado y las circunstancias que lo rodean. La composición general sugiere una búsqueda interior, una introspección profunda que trasciende la mera representación de un rostro.