Konstantin Alekseevich Korovin – Terrace. 1915
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En primer plano, dos figuras femeninas son el foco central. Una se encuentra sentada en un sillón de respaldo alto, vestida con un atuendo de color terroso, su postura sugerente de quietud o melancolía. Su mirada parece dirigida hacia abajo, creando una sensación de introspección. La otra figura, ataviada con un vestido rosa pálido, se encuentra de pie, con los brazos extendidos en un gesto que podría interpretarse como una invitación, una súplica o incluso una ligera defensa. Su postura es más dinámica y su expresión menos legible que la de la mujer sentada.
Una mesa cubierta por un mantel blanco ocupa el centro del espacio, sobre ella se aprecian elementos decorativos: flores dispuestas en un jarrón, velas encendidas y otros objetos cuyo significado preciso escapa a una identificación superficial. Un ramo de hojas verdes descansa sobre el suelo junto al sillón, añadiendo una nota de naturalidad y quizás simbolizando la decadencia o el paso del tiempo.
La paleta cromática es rica en tonos pastel: rosas, azules, ocres y blancos que contribuyen a crear una atmósfera serena pero también ligeramente opresiva. La pincelada es suelta y expresiva, característica de un estilo impresionista tardío o postimpresionista.
Más allá de la representación literal de una escena doméstica, esta pintura parece sugerir una complejidad emocional subyacente. El contraste entre las dos mujeres, sus diferentes actitudes y expresiones, podría interpretarse como una metáfora de relaciones interpersonales tensas o conflictivas. La luz tenue y los colores apagados contribuyen a crear un ambiente de misterio e incertidumbre, invitando al espectador a reflexionar sobre el significado oculto de la escena. La terraza, en sí misma, puede simbolizar un espacio de transición, una zona liminal entre el interior y el exterior, lo público y lo privado, reflejando quizás un momento de cambio o crisis personal. La sensación general es de elegancia desvanecida, de una belleza que coexiste con una sutil melancolía.