Konstantin Alekseevich Korovin – Still Life with Lobster. 1930
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
Junto al pez, se observa un langostino, representado con pinceladas más rápidas y expresivas que acentúan su forma curva y sus pinzas prominentes. La paleta cromática del crustáceo es oscura, con tonos violáceos y negros que contrastan con la luminosidad del pez.
El fondo, casi completamente ausente de detalles definidos, se construye a partir de pinceladas verticales y horizontales en tonos verdosos y morados, creando una atmósfera opresiva y misteriosa. La ausencia de un espacio definido o una perspectiva clara contribuye a una sensación de inmediatez y claustrofobia.
La pintura evoca una reflexión sobre la transitoriedad de la vida y la inevitabilidad de la decadencia. Los elementos representados son productos del mar, destinados al consumo humano, lo que introduce una dimensión simbólica relacionada con la mortalidad y el ciclo natural. La crudeza en la representación de los objetos sugiere una honestidad brutal frente a la realidad, desprovista de adornos o sentimentalismos.
La composición, aunque aparentemente sencilla, se caracteriza por una tensión palpable entre la vitalidad del pez y la oscuridad que lo rodea. El contraste de colores y texturas intensifica esta sensación, invitando al espectador a contemplar la fragilidad y el misterio inherentes a la existencia. Se intuye una carga emocional contenida, un sentimiento melancólico que emana de la representación directa y sin artificios de estos elementos naturales. La técnica pictórica, con su pincelada libre y expresiva, refuerza esta impresión de autenticidad y vulnerabilidad.