Los Angeles County Museum of Art – Isaac Moillon - Sophonisbe Drinking Poison
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La mujer principal, vestida con una túnica de colores vivos –azul, rojo y blanco–, se presenta como el eje central de la narrativa. Su expresión es serena, casi estoica, mientras levanta un recipiente hacia sus labios. La postura es firme, denotando una voluntad inquebrantable ante su destino. A su alrededor, otros personajes reaccionan a este acto: un hombre con túnica rojiza parece ofrecerle el vaso, una joven observa con semblante preocupado y un niño, vestido de verde y naranja, se aferra a la pierna del hombre, mostrando una mezcla de temor e inocencia.
En el plano izquierdo, una escena secundaria complementa la narrativa principal. Se aprecia una puerta abierta que da acceso a un patio donde varios hombres parecen observar o participar en algún evento relacionado con la protagonista. Esta perspectiva lateral sugiere una historia más amplia, posiblemente un contexto político o bélico que ha conducido a esta situación final.
La paleta de colores es rica y contrastada. Los tonos cálidos del rojo y el dorado se contraponen a los azules y blancos de la vestimenta principal, acentuando su figura y creando una sensación de opulencia y tragedia. La composición está cuidadosamente equilibrada, con las figuras distribuidas para guiar la mirada del espectador hacia el punto focal: la mujer que bebe.
Subtextualmente, la obra parece explorar temas como el honor, el sacrificio y la resistencia frente a la adversidad. El gesto de beber el veneno no se presenta como un acto de desesperación, sino como una decisión consciente, una forma de preservar su dignidad ante la derrota. La presencia del niño sugiere la pérdida de la inocencia y las consecuencias devastadoras de la guerra o la política. La luz dorada que baña la escena podría interpretarse como una representación simbólica de la divinidad o el destino, sugiriendo que este acto está predestinado y trascendental. En definitiva, se trata de un relato visual sobre la fortaleza del espíritu humano frente a circunstancias extremas, envuelto en una atmósfera de solemnidad y tragedia clásica.