Isaac Ilyich Levitan – cloud. 1878
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
Análisis de la pintura
La obra presenta una composición sencilla y directa: un cielo predominantemente nublado sobre una franja horizontal que sugiere un paisaje terrestre. El elemento central es, sin duda, la gran nube blanca que ocupa casi la mitad superior del lienzo. Esta no se define por contornos precisos; más bien, el artista ha empleado pinceladas gruesas y empastadas para construir su volumen y textura, transmitiendo una sensación de movimiento y transitoriedad. La luz incide sobre ella de manera desigual, creando zonas de brillo intenso y sombras profundas que acentúan su forma irregular.
El cielo circundante se resuelve en tonos azules pálidos y lavados, con algunas pinceladas verdosas que sugieren la atmósfera. El contraste entre el blanco luminoso de la nube y los azules del cielo es notable, lo cual enfatiza la presencia imponente de esta última.
En la parte inferior, una banda oscura delimita el horizonte, posiblemente representando árboles o vegetación lejana. Debajo de ella, se observa un área de color amarillo verdoso que podría interpretarse como un campo o pradera. La pincelada en esta zona es menos definida y más plana que en el cielo, lo cual contribuye a crear una sensación de distancia y profundidad.
La firma manuscrita en la parte inferior derecha indica el lugar y la fecha: St. Malo-sur-Mer 1878 – und Umgebung. Esta información contextualiza la obra como un estudio realizado en plein air, es decir, directamente frente al motivo natural.
Subtextos potenciales:
La pintura parece capturar un momento fugaz de la naturaleza, una observación rápida y directa de las condiciones atmosféricas. La ausencia de figuras humanas o elementos narrativos sugiere un interés primordial en la representación de la luz, el color y la textura. Se puede inferir una preocupación por los efectos cambiantes de la atmósfera y su impacto visual sobre el paisaje.
La elección de representar únicamente una nube podría interpretarse como una reflexión sobre la inconstancia de la naturaleza y la dificultad de capturar su esencia efímera. La obra, en su simplicidad, invita a la contemplación y a la apreciación de la belleza sutil del mundo natural. Existe un cierto sentimiento melancólico que emana de la escena, posiblemente relacionado con la soledad del observador frente a la inmensidad del cielo.