Isaac Ilyich Levitan – Corner Pleso. 1888
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La composición está estructurada por una senda polvorienta que serpentea hacia el interior de la aldea, guiando la mirada del espectador. A lo largo de esta ruta, se distinguen fragmentos de muros de madera, ventanas pequeñas y detalles arquitectónicos modestos. La vegetación, abundante y desordenada, invade los espacios entre las construcciones, creando una sensación de integración entre el entorno natural y el espacio habitado.
La luz juega un papel crucial en la obra. Una iluminación intensa ilumina la parte superior del cuadro, resaltando la ladera montañosa que se eleva al fondo. Esta montaña, representada con pinceladas rápidas y expresivas, proporciona una sensación de profundidad y escala a la escena. La sombra proyectada sobre las construcciones acentúa su volumen y textura, revelando la rugosidad de la madera y el desgaste del tiempo.
En cuanto a los subtextos, se percibe una atmósfera de quietud y sencillez. No hay figuras humanas presentes; el pueblo parece deshabitado o sumido en un silencio profundo. Esta ausencia de personas podría interpretarse como una reflexión sobre la vida rural, la soledad o la decadencia de las comunidades tradicionales. La paleta de colores, dominada por tonos terrosos y verdes apagados, refuerza esta impresión de austeridad y conexión con la tierra.
La técnica pictórica es notablemente expresiva. El autor ha empleado pinceladas sueltas y visibles, que contribuyen a crear una sensación de inmediatez y espontaneidad. La textura de la pintura es palpable, lo que sugiere un interés por capturar no solo la apariencia visual del lugar, sino también su carácter y atmósfera. En definitiva, el cuadro transmite una visión melancólica pero evocadora de un paisaje rural, donde la naturaleza y la arquitectura conviven en una armonía silenciosa.