Isaac Ilyich Levitan – Cloudy day on the Volga. 1888
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"... Серые тучи готовы подвинуться, и ветерок бороздит мелкой рябью поверхность реки. Картина прекрасно написана и выражает искренний интерес художника к своему сюжету". Отзыв В. Симова в "Русских ведомостях".
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El cielo ocupa la mayor parte del espacio pictórico, con nubes densas y oscuras que sugieren inminencia de lluvia o un temporal reciente. La luz, aunque tenue, se filtra a través de las grietas en la nube, iluminando selectivamente áreas del agua y generando reflejos vibrantes sobre la superficie. Esta iluminación no es uniforme; más bien, parece fluctuar, acentuando la sensación de inestabilidad atmosférica.
En primer plano, varias embarcaciones reposan tranquilas en el agua. Su disposición, aparentemente aleatoria, contribuye a una impresión general de quietud y abandono. La línea de costa se percibe difusa y oscura al fondo, casi desdibujada por la atmósfera cargada. No hay figuras humanas visibles; la ausencia de presencia humana refuerza la sensación de soledad y aislamiento que emana del paisaje.
La pincelada es suelta y expresiva, con trazos rápidos y empastados que capturan la textura de las nubes y el movimiento del agua. El uso limitado de colores – predominan los grises, azules oscuros y tonos tierra – intensifica la atmósfera sombría y refuerza la impresión de un día melancólico.
Más allá de una simple representación de un paisaje, esta obra parece explorar temas como la fugacidad de la belleza, el poder implacable de la naturaleza y la fragilidad de la existencia humana frente a fuerzas mayores. La quietud del agua contrasta con la agitación del cielo, sugiriendo una tensión subyacente entre la calma aparente y la turbulencia interna. La escena invita a la contemplación y a la reflexión sobre el paso del tiempo y la naturaleza transitoria de las cosas. Se intuye un anhelo por la serenidad, interrumpido por la inminencia de lo desconocido.