shore. The first half of 1890 Isaac Ilyich Levitan (1860-1900)
Isaac Ilyich Levitan – shore. The first half of 1890
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Pintor: Isaac Ilyich Levitan
Isaac Levitan, a pesar de su duro destino, pintó mucho y dejó un legado de muchos paisajes de magnífica belleza. Todas sus obras son expresivas y resuenan con el amor a la patria. El sencillo tema del paisaje muestra el respeto de Levitan por la naturaleza de su tierra natal. En el cuadro "Cerca de la orilla. Barcos" Levitan pintó un tranquilo día de verano. No se ve el cielo en el lienzo, pero está claro que el sol está en lo alto, se refleja en las ondas de las olas. El primer plano muestra tres barcos de madera en una playa de arena.
Descripción del cuadro de Isaac Levitan "Junto a la orilla. Barcos".
Isaac Levitan, a pesar de su duro destino, pintó mucho y dejó un legado de muchos paisajes de magnífica belleza. Todas sus obras son expresivas y resuenan con el amor a la patria. El sencillo tema del paisaje muestra el respeto de Levitan por la naturaleza de su tierra natal.
En el cuadro "Cerca de la orilla. Barcos" Levitan pintó un tranquilo día de verano. No se ve el cielo en el lienzo, pero está claro que el sol está en lo alto, se refleja en las ondas de las olas.
El primer plano muestra tres barcos de madera en una playa de arena. A sus lados se pueden ver grandes pilares de madera. El agua ocupa el resto del espacio. Parece no tener fin. Mirando el cuadro uno quiere pensar en la vida y en su ritmo tranquilo. El agua es sencilla como la propia naturaleza, no hay maldad, adulación o engaño que rodee al artista en la vida. Este día el río está en calma, sólo una pequeña ondulación perturba su solemne tranquilidad. El artista no retrata a una sola persona en el lienzo, enfatizando el silencio y la tranquilidad del momento.
Levitan es un verdadero maestro del paisaje, sus cuadros están como vivos. Muestra la naturaleza en sus más pequeños detalles, en toda su multifacética. El agua azul, que ocupa la mayor parte de la composición, es preciosa. Las olas poco profundas, que brillan al sol, invitan a darse un chapuzón o a dar un paseo en una barca vacía por la orilla. La ausencia de cielo en el cuadro aumenta la sensación de ilimitación de la extensión de agua.
Levitan en su paisaje "By the Shore. Barcos" con sus colores cálidos y sin puntos brillantes. Esta técnica aporta calma, calidez y alma a la obra. La arena marrón amarillenta parece cálida y reconfortante para el alma y el cuerpo, ya que es su suelo nativo ruso. Levitan quería obligar al espectador a pensar en lo eterno, en el sentido de la vida y la existencia. El agua del cuadro hace pensar al espectador que la vida es fugaz, pero la naturaleza es eterna.
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En primer plano, se observan varias barcas de madera, dispuestas de manera aparentemente aleatoria sobre la arena o una superficie baja cercana a la línea de costa. Su coloración terrosa contrasta con la frialdad del agua, creando un equilibrio visual que atrae la atención hacia estos objetos cotidianos. La disposición de las embarcaciones no parece indicar actividad laboral o recreativa; más bien, sugieren un estado de reposo, quizás temporal, o incluso abandono.
La perspectiva es relativamente plana, sin una marcada sensación de profundidad. Esto contribuye a una atmósfera contemplativa y casi onírica. El cielo, apenas insinuado en la parte superior del cuadro, se funde con el horizonte, difuminando los límites entre tierra y mar.
Más allá de la representación literal de un paisaje costero, esta pintura parece explorar temas relacionados con la transitoriedad, la quietud y la relación entre el hombre y la naturaleza. Las barcas, símbolos de viaje y exploración, se encuentran inmovilizadas, invitando a una reflexión sobre la pausa, la espera o incluso la pérdida. La ausencia de figuras humanas acentúa esta sensación de soledad y contemplación silenciosa. El tratamiento impresionista de la luz y el color contribuye a crear una atmósfera melancólica pero serena, donde la belleza reside en la fugacidad del instante capturado. Se percibe una intención de transmitir no tanto una descripción precisa del lugar, sino más bien una impresión sensorial y emocional suscitada por él.