Louvre – MARMITTA FRANCESCO - Madonna and Child with Saints Benedict and Quentin and two angels
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La escena está enmarcada por una arquitectura imaginaria que simula un balcón o nicho abierto a un paisaje distante, difuminado y poco definido. Este fondo contribuye a la sensación de trascendencia y a aislar a los personajes principales del mundo terrenal. Dos figuras masculinas flanquean a la Virgen: uno a su izquierda, con una tonsura visible y ataviado con hábitos monásticos, sostiene un objeto alargado que podría ser una vara o lanza; el otro, a su derecha, porta armadura y empuña una espada, sugiriendo una función protectora. En primer plano, un niño pequeño, vestido de rojo, se encuentra arrodillado, sosteniendo lo que parece ser un cáliz o recipiente similar. Dos ángeles, ubicados en la parte superior del marco arquitectónico, observan la escena con gestos discretos.
La paleta cromática es rica y contrastada, con una predilección por los azules, rojos y dorados, colores tradicionalmente asociados a la divinidad y al poder. La luz incide de manera uniforme sobre las figuras, resaltando sus volúmenes y creando un ambiente de solemnidad. El tratamiento de las texturas –la suavidad de la piel del niño, el brillo de los tejidos, el lustre de la armadura– denota una atención meticulosa al detalle.
Más allá de la representación literal de una escena religiosa, se pueden inferir algunas capas de significado subyacentes. La presencia de los santos Benedict y Quentin (aunque no identificados explícitamente) podría indicar una devoción específica o un encargo proveniente de una orden religiosa o familia noble. El niño con el cáliz posiblemente alude a la Eucaristía, añadiendo una dimensión sacramental a la composición. La contraposición entre la figura del monje y el guerrero sugiere una armonía entre la espiritualidad y la defensa de la fe. La arquitectura imaginaria, con su apertura al paisaje distante, podría simbolizar la conexión entre el mundo terrenal y el celestial. En definitiva, la pintura transmite un mensaje de esperanza, protección divina y devoción religiosa, ejecutado con maestría técnica y una profunda sensibilidad artística.