
Marcellus Coffermans – Assumption of the Virgin
Ubicación: Art Institute, Chicago.
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En la base, un conjunto de hombres, vestidos con túnicas de diversas tonalidades y texturas, se agolpan alrededor de una estructura rectangular oscura, presumiblemente un sarcófago o nicho. Sus rostros expresan asombro, devoción e incluso cierta melancolía ante el evento que presencian. La disposición de las figuras es dinámica; algunos apuntan hacia arriba con gestos abiertos, otros se inclinan en señal de reverencia, creando una sensación de movimiento y participación colectiva. Se aprecia un detallado estudio de los rasgos faciales, especialmente la representación del cabello canoso y las arrugas que denotan edad y experiencia.
La figura central asciende envuelta en un manto oscuro, cuyo tejido parece absorber la luz, acentuando su carácter trascendental. Su rostro es sereno, con una expresión de paz y aceptación. A su alrededor, cuatro ángeles, representados con alas desplegadas y vestimentas vibrantes – verde, rojo, blanco – parecen acompañarla en su viaje celestial. La atmósfera que rodea a la figura ascendente se define por un halo luminoso y ondulaciones que sugieren una ruptura con el plano terrenal.
La composición sugiere una narrativa de partida, de elevación espiritual. El contraste entre la tierra, representada por los hombres reunidos, y el cielo, donde se desenvuelve la ascensión, enfatiza la naturaleza divina del evento. La disposición de las figuras en la parte inferior, mirando hacia arriba, implica una relación de dependencia y veneración hacia la figura que asciende. El sarcófago o nicho vacío podría simbolizar tanto la ausencia física como la promesa de resurrección o vida eterna.
La luz juega un papel fundamental en la obra. No solo ilumina las figuras, sino que también contribuye a crear una atmósfera mística y trascendental. La forma en que se distribuye la luz acentúa los volúmenes y define las texturas, otorgando a la escena una sensación de realismo idealizado. La técnica pictórica denota un dominio del claroscuro, con sombras sutiles que modelan los rostros y las vestimentas, añadiendo profundidad y dramatismo a la composición.