Mauritshuis – Roelant Roghman - Mountainous Landscape with Waterfall
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
Más allá de este primer plano, un río serpentea a través de un valle fértil, salpicado de árboles frondosos y una densa vegetación que se extiende hasta las faldas de las montañas. Se perciben figuras humanas diminutas en la distancia, cerca del río, lo que enfatiza la inmensidad del paisaje y la pequeñez del hombre frente a la naturaleza. Un puente rudimentario cruza el río en un punto más alejado, sugiriendo una conexión entre diferentes áreas del territorio.
El cielo ocupa una parte significativa de la composición, con una atmósfera luminosa y cambiante. Nubes rosadas y doradas se extienden sobre las montañas, creando una sensación de calma y serenidad. La luz parece filtrarse a través de las nubes, iluminando selectivamente diferentes áreas del paisaje. En el horizonte, se vislumbran construcciones humanas, posiblemente un pueblo o ciudadela, que añaden una nota de civilización al entorno natural.
La pintura transmite una sensación de asombro y respeto por la naturaleza. La cascada, con su fuerza indomable, simboliza la energía primordial del mundo natural. El paisaje montañoso, con sus cimas imponentes, evoca un sentimiento de grandeza y eternidad. El uso de la luz y el color contribuye a crear una atmósfera poética y evocadora.
Subtextualmente, se puede interpretar esta obra como una reflexión sobre la relación entre el hombre y la naturaleza. La presencia humana es mínima e insignificante en comparación con la vastedad del paisaje, sugiriendo una llamada a la humildad y al respeto por el entorno natural. La inclusión de las construcciones humanas en la distancia podría interpretarse como un símbolo de la ambición humana y su deseo de dominar la naturaleza, aunque esta se presenta subordinada a la fuerza implacable del terreno. La composición general invita a la contemplación y a una reflexión sobre el lugar del hombre en el universo.