Mauritshuis – Nicolaes Moeyaert - The Triumph of Bacchus
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El conjunto está poblado por numerosas figuras humanas, muchas de ellas en estados de éxtasis o embriaguez evidente. Sus poses son exageradas, sus expresiones caricaturescas, lo que contribuye a una atmósfera de desenfreno controlado. Se aprecia un despliegue de atuendos y adornos: pieles de animales, guirnaldas de hojas, coronas de flores, todos ellos elementos simbólicos ligados a la naturaleza y al culto pagano.
Un elemento notable es la presencia de animales, tanto domesticados como salvajes, que participan en el jolgorio. Un leopardo, tirando de un carro improvisado, se convierte en vehículo para la celebración, mientras que cabras, perros y otros seres vivos parecen integrarse a la algarabía general. La inclusión de estos animales no es meramente decorativa; refuerza la idea de una comunión entre el hombre y la naturaleza, una pérdida de las inhibiciones sociales en favor de un retorno a los instintos primarios.
El paisaje que sirve de telón de fondo es igualmente significativo. Un terreno accidentado, con rocas prominentes y vegetación abundante, sugiere un lugar remoto y salvaje, alejado de la civilización. La luz, aunque difusa, resalta ciertos detalles, como las expresiones faciales de los personajes y el brillo del vino derramado.
Subyacente a esta representación festiva, se intuyen varias capas de significado. La obra parece explorar temas como la dualidad entre la razón y el instinto, la transgresión de las normas sociales y la búsqueda del placer efímero. La figura central, con su aura de poder y libertad, podría interpretarse como una encarnación de la naturaleza indomable, un recordatorio de que incluso en los momentos de mayor civilización, existen fuerzas primarias que buscan manifestarse. La escena, aunque aparentemente despreocupada, invita a reflexionar sobre los límites del comportamiento humano y las consecuencias de ceder ante los impulsos más básicos. El uso de la iconografía clásica sugiere una crítica implícita a la moralidad contemporánea o una idealización nostálgica de un mundo anterior a la rigidez social.