Mauritshuis – Gerrit Alberts - Portrait of a Man, probably Mathias Lambertus Singendonck (1678-1742), Burgomaster of Nijmegen
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La paleta cromática es contenida, dominada por tonos terrosos y ocres que contribuyen a la atmósfera de solemnidad y dignidad. El rostro, iluminado con una luz suave y difusa, se destaca sobre el fondo oscuro, acentuando sus rasgos: un mentón firme, labios delgados y ojos penetrantes. La piel muestra una textura cuidada, evidenciando una preocupación por la apariencia personal propia de la época.
La indumentaria es característica del siglo XVIII. Viste un abrigo o levita de color rojo ladrillo, sobre el que se drapea una capa azul pálido, posiblemente de seda o un tejido similar, que añade un toque de elegancia y sofisticación al conjunto. La forma en que la capa está colocada sugiere movimiento y dinamismo, contrastando con la quietud del rostro.
El cabello es uno de los elementos más llamativos de la composición. Abundante y rizado, peinado a lo entonces de moda, ocupa una parte considerable del espacio pictórico, enmarcando el rostro y contribuyendo a la monumentalidad de la figura. La textura del cabello está representada con gran detalle, evidenciando la habilidad técnica del artista.
Más allá de la representación literal, esta pintura transmite un mensaje sobre el estatus social y la posición del retratado dentro de su comunidad. El atuendo, la pose, la expresión facial: todos estos elementos contribuyen a construir una imagen de poder, responsabilidad y autoridad. La elección del formato ovalado refuerza la idea de nobleza y distinción. Se intuye un hombre que ha alcanzado una posición relevante en la sociedad, alguien consciente de su importancia y digno de ser inmortalizado en lienzo. El retrato no solo busca capturar la semejanza física, sino también proyectar una imagen idealizada del individuo, reforzando su prestigio y legado.