Michelangelo Buonarroti – The Delphic Sibyl
Ubicación: Vatican Museums (fresco) (Musei Vaticani (murales)), Vatican.
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Comentarios: 1 Ответы
La perfección absoluta en estas obras! Piezas únicas para todas las épocas; me parece que nadie más podrá replicar algo así jamás... La humanidad se ha vuelto complaciente, disfrutando de los avances del progreso científico y tecnológico, ¡y nunca podrá alcanzar ese nivel de concentración de fuerza y espíritu nuevamente! Ninguna técnica pictórica moderna ni ningún avance, ninguna fotografía podrá siquiera acercarse a las grandes creaciones de la trinidad florentina. Se pueden inventar tantas veces cubismos, surrealismos, vanguardismos y otros estilos para enmascarar la verdadera impotencia del pincel al intentar reproducir ejemplos de pintura como estos. Todos esos gritos creados durante un auge especulativo se disiparán con el tiempo a los ojos objetivos de la historia, en la mirada de la humanidad; todas esas pseudoteorías se desvanecerán como una ilusión, estallarán como burbujas de jabón. Dejando solo vestigios de las expectativas creadas. Y estos logros genuinos del intelecto humano y la energía creativa solo ganarán fuerza y se elevarán cada vez más por encima de la demanda, el requisito de un nivel inferior en las obras creadas. Por supuesto, en su propio contexto, ya que ahora están ocurriendo enormes metamorfosis en las artes visuales y otras disciplinas, que están evolucionando hacia una calidad diferente, en gran medida aún no comprendida por nosotros, y quizás allí nos esperan otros logros, en nuevas formas y con nuevo contenido. Pero aquí, con Miguel Ángel, en cada figura, en cada drapeado, en cada parte del cuerpo, como si estuvieran entrelazados, se encuentran sus toques únicos, en cada detalle de su genio, su pensamiento aplicado a la plasticidad, el claroscuro y las soluciones compositivas de sus obras pictóricas, animados por la dinámica vibrante de los personajes de las escenas, y sin esto, libres de moverse en los espacios de los frescos y pinturas, respirando esa libertad. ¡Bravo al Maestro por semejante hazaña!!!


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En el centro de la composición, una figura femenina se presenta sentada sobre un bloque de piedra que simula un trono rústico. Su vestimenta es llamativa: un manto azul intenso cubre su cabeza y hombros, mientras que un vestido de tonos naranjas y verdes envuelve su cuerpo, con pliegues marcados que sugieren movimiento y volumen. La mujer sostiene un libro abierto en sus manos, apoyado sobre sus rodillas; la mirada se dirige hacia el espectador con una intensidad penetrante.
A su izquierda, un joven desnudo parece estar entregándole un rollo de pergamino. Su postura es dinámica, casi como si estuviera ofreciendo información o revelaciones a la figura principal. La piel del joven contrasta fuertemente con los colores saturados de la vestimenta femenina.
El espacio que rodea a la escena está delimitado por una arquitectura ficticia: arcos y molduras decoradas en tonos grises y dorados, poblados por pequeñas figuras masculinas también desnudas, ubicadas en nichos o apoyándose sobre los elementos arquitectónicos. Estas figuras parecen ser guardianes o testigos de la acción central.
La inscripción “DELPHICA” ubicada debajo del trono sugiere una conexión con la antigua ciudad griega de Delfos y su oráculo. La mujer podría interpretarse como una sacerdotisa, una profetisa o una sibila, portadora de conocimientos ocultos y capaz de predecir el futuro.
El tratamiento anatómico de las figuras, especialmente en los cuerpos desnudos, revela un estudio profundo del cuerpo humano. El uso de la luz y la sombra acentúa el volumen y la expresividad de las formas. La paleta cromática vibrante y la composición dinámica sugieren una escena cargada de simbolismo y significado religioso o filosófico. Se percibe una tensión entre lo terrenal (la arquitectura, los cuerpos) y lo trascendental (la mirada de la sibila, el libro). El rollo que le entrega el joven podría representar las escrituras sagradas o las profecías que ella interpreta. La escena evoca un momento de revelación, de transmisión de conocimiento o de acceso a verdades superiores.