National Gallery of Art – William Hogarth - A Scene from The Beggar’s Opera
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
En primer plano, sobre lo que parece ser un escenario improvisado, destaca una figura masculina con atuendo llamativo: un abrigo rojo sobre un chaleco de color contrastante, complementado por un tricornio. Su postura es teatral, casi desafiante, como si estuviera posando para el público o buscando su aprobación. A su lado, una mujer vestida de blanco, con una expresión ligeramente melancólica, parece interactuar con otro personaje mayor que le ofrece algo en la mano – posiblemente dinero o un objeto valioso.
La audiencia se presenta como un microcosmos de la sociedad de la época. Se distinguen damas elegantemente ataviadas, caballeros con pelucas y levitas, y otros personajes menos favorecidos pero igualmente interesados en el espectáculo. La variedad de expresiones faciales – desde la diversión despreocupada hasta la crítica sutil – sugiere una diversidad de opiniones sobre lo que se está representando. Se percibe un cierto aire de frivolidad y decadencia en la atmósfera general.
El decorado, aunque simple, contribuye a crear una sensación de claustrofobia y artificialidad. Las paredes de piedra toscamente construidas, las rejas visibles y los elementos colgantes sugieren un lugar marginal o incluso clandestino. La tela teatral que cubre la parte superior del escenario añade una capa adicional de artificio, reforzando la idea de que lo que se está presenciando es una simulación de la realidad.
Subyacentemente, la obra parece ofrecer una crítica mordaz a las convenciones sociales y al mundo del entretenimiento. La exageración en los atuendos y las poses, junto con la mezcla de personajes de diferentes clases sociales, podría interpretarse como una sátira de la hipocresía y la corrupción de la época. El contraste entre la aparente alegría del espectáculo y el ambiente sombrío del escenario sugiere una reflexión más profunda sobre la naturaleza humana y los valores morales. La escena invita a cuestionar las apariencias y a examinar los mecanismos ocultos que impulsan el comportamiento humano en un contexto social específico.