Part 1 National Gallery UK – Associate of Pietro Perugino - The Virgin and Child with Saint John
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A su izquierda, un niño pequeño, presumiblemente Jesús, se presenta desnudo, con una expresión de inocencia y curiosidad en su rostro. La Virgen lo sostiene con ternura, ofreciéndole una fruta que este último parece recibir con avidez. A la derecha, otro niño, vestido con una sencilla tela marrón, observa la escena con una actitud más contemplativa; porta un objeto delgado, posiblemente un báculo o una vara, que sugiere una prefiguración de su futuro papel.
El fondo se abre a un paisaje idealizado, característico del Renacimiento italiano. Se distinguen montañas suaves y lejanas, cubiertas por una bruma azulada, y unos pocos árboles esparcidos sobre un terreno verde. La perspectiva atmosférica crea una sensación de profundidad y distancia, sugiriendo la vastedad del mundo divino.
La composición se articula en torno a una estructura piramidal, con la Virgen como vértice superior. Esta disposición jerárquica refuerza su importancia central dentro de la escena. El uso de colores cálidos para las figuras contrastan con el azul frío de la túnica y el fondo, creando un equilibrio visual que atrae la atención del espectador hacia los personajes principales.
Subtextualmente, la pintura transmite una atmósfera de paz, devoción y protección maternal. La fruta ofrecida por la Virgen a Jesús puede interpretarse como un símbolo de la Eucaristía o de la vida eterna. La presencia del niño con el báculo alude a San Juan Bautista, quien preparó el camino para la llegada de Cristo. El paisaje sereno y bucólico evoca una sensación de armonía y perfección divina. En general, se trata de una obra que busca inspirar devoción y contemplación en el espectador, invitándolo a reflexionar sobre los misterios de la fe cristiana. La delicadeza del trazo y la elegancia de las figuras denotan un dominio técnico considerable por parte del artista, sugiriendo una influencia directa de maestros como Perugino.