Part 3 National Gallery UK – Gonzales Coques - Smell (Portrait of Lucas Faydherbe)
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El hombre sostiene entre sus dedos una especie de tubo o vara, del cual emana un humo sutil que se eleva hacia arriba. La expresión facial, ligeramente contraída y con los labios entreabiertos, sugiere el acto de inhalar, implicando una conexión íntima con un aroma específico. Este detalle es crucial para comprender la naturaleza del retrato: no se trata simplemente de una representación física, sino de una exploración de uno de los sentidos humanos.
La paleta cromática es rica y terrosa, dominada por tonos ocres, marrones y grises que contribuyen a crear una atmósfera de solemnidad y introspección. El contraste entre la oscuridad del fondo y la iluminación focalizada en el rostro del retratado acentúa su individualidad y lo separa del entorno. La vestimenta, aunque elegante con sus encajes y texturas, no desvela detalles ostentosos; se percibe más como un elemento funcional que como una declaración de riqueza.
A los pies del hombre, sobre un taburete azul verdoso, se observa un recipiente metálico, posiblemente conteniendo algún tipo de sustancia o fragancia relacionada con el aroma que está disfrutando. Este objeto, aunque secundario en la composición, refuerza la idea central del retrato: la importancia del sentido del olfato y su capacidad para evocar recuerdos, emociones e incluso estados de ánimo.
En términos subtextuales, la pintura podría interpretarse como una reflexión sobre los placeres sensoriales y la contemplación individual. El gesto de inhalar sugiere un momento de pausa en el ajetreo cotidiano, una oportunidad para conectar con uno mismo y apreciar las pequeñas cosas de la vida. La expresión facial del retratado, ambigua entre la satisfacción y la melancolía, invita al espectador a cuestionarse sobre la naturaleza efímera de los placeres y la complejidad de la experiencia humana. El retrato trasciende así una mera representación física para convertirse en un estudio psicológico sutil y evocador.