Part 5 National Gallery UK – Nicolas Poussin - A Bacchanalian Revel before a Term
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El grupo que lo rodea está compuesto por diversas figuras: jóvenes mujeres vestidas con túnicas vaporosas de colores vivos – azules, rojos y amarillos –, algunos hombres desnudos o parcialmente vestidos, y una serie de pequeños putti, dispersos sobre la hierba, participando en el júbilo general. Estos últimos aportan un elemento de inocencia y despreocupación a la escena, contrastando con la sensualidad explícita que emana del resto de los personajes.
La iluminación es crucial para establecer el tono. Una luz dorada e intensa ilumina las figuras principales, resaltando sus cuerpos y creando una atmósfera casi irreal. Esta luz se filtra entre la espesura del bosque, generando fuertes contrastes con las zonas más oscuras, lo que intensifica la sensación de misterio y opulencia.
En el extremo derecho de la pintura, una figura masculina adicional, adornada con cuernos – un claro indicativo de Dionisio o Baco – observa la escena desde una posición ligeramente elevada. Su presencia sugiere una divinidad observadora, quizás incluso el propio dios del vino que inspira y preside este bacanal.
La disposición de los elementos revela una intención compositiva deliberada. El árbol central actúa como un eje vertical que divide la escena, creando una sensación de profundidad y perspectiva. Las figuras se agrupan en torno a él, generando un movimiento circular que atrae la mirada del espectador hacia el centro de la acción.
Subyacente a la exuberancia superficial, se percibe una tensión latente. La expresión de algunos personajes sugiere una mezcla de placer y embriaguez, mientras que otros parecen estar al borde del agotamiento o incluso del desmayo. Esta ambigüedad emocional añade complejidad a la obra, sugiriendo que el festín no es simplemente una celebración hedonista, sino también una exploración de los límites del deseo y la pérdida de control. La presencia de elementos naturales – la vegetación exuberante, la luz filtrada – contribuye a crear un ambiente de sensualidad primordial, donde las barreras entre lo humano y lo divino se desdibujan. La escena evoca una atmósfera de transgresión, donde las normas sociales y morales son suspendidas en favor del placer inmediato y el abandono.