Vasily Perov – The last tavern at the outpost
Ubicación: The State Tretyakov Gallery, Moscow (Государственная Третьяковская галерея).
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La escena presentada es un paisaje invernal crepuscular dominado por una construcción rústica que parece ser una posada o taberna, dada la luz tenue que emana de sus ventanas. El edificio se encuentra en un entorno rural, cubierto abundantemente por la nieve. La paleta cromática es fría y apagada, con predominio de grises, marrones oscuros y blancos, lo cual refuerza la sensación de gélido aislamiento.
En primer plano, se observan elementos que sugieren actividad reciente o interrumpida: un trineo roto, madera dispersa y animales –posiblemente caballos– presentes pero sin una clara interacción con el entorno humano inmediato. La disposición de estos objetos transmite una impresión de desorden y abandono. Un perro solitario descansa cerca del trineo, añadiendo una nota de vulnerabilidad a la composición.
La luz que se filtra por las ventanas de la posada contrasta fuertemente con la oscuridad circundante, insinuando calor y refugio en el interior. Sin embargo, esta calidez parece limitada, no proyectándose hacia el exterior ni ofreciendo un alivio significativo al frío implícito del paisaje.
En la distancia, una estructura alta y esbelta –posiblemente una iglesia o campanario– se eleva contra el cielo crepuscular, sirviendo como punto focal visual. Su presencia podría interpretarse como un símbolo de fe o esperanza en medio de la desolación. El horizonte difuso y los tonos melancólicos del cielo sugieren el final del día y, posiblemente, una sensación de finitud o transición.
La pintura evoca una atmósfera de quietud sombría y soledad. La combinación de elementos como el trineo roto, los animales solitarios y la luz tenue sugiere un momento de pausa en medio de circunstancias difíciles, quizás relacionadas con viajes, trabajo duro o incluso conflicto. Se percibe una tensión entre la necesidad de refugio y la dureza del entorno natural, así como una reflexión sobre la fragilidad humana frente a las fuerzas implacables de la naturaleza. La escena no presenta una narrativa explícita, pero invita al espectador a imaginar las historias y experiencias que podrían haber ocurrido en este lugar aislado.